¿Donde nos vemos?

No veo a mi familia en la gran pantalla. Mi madre, ayudándome en lituano, mi padre gritando en español, y yo bromeando con mi hermana en inglés. Esa ausencia nos aísla culturalmente. Las representaciones en la cultura popular soportan a varios grupos a ganar aceptación, les dan narrativas y personajes que ejemplifican sus mejores momentos, y dan peso a sus luchas. .

Hay muchos ejemplos de escenas en los que vemos una falta de comprensión de lo que es el plurilingüismo. Como el terrible intento de mezclar el ruso y el inglés en una escena gracias a Scarlett Johansson en Los Vengadores. En la escena, su personaje Black Widow es interrogada en ruso cuando recibe una llamada por teléfono en inglés. Se supone que Black Widow habla ruso con fluidez, pero vemos que ella habla el ruso muy entrecortado. No solo eso, pero vemos que el diálogo en ruso se parece forzado y torpe, casi como si los escritores hubieran puesto «habla ruso rebelde genérico». No nos da un sentimiento de una persona que cruza barreras lingüísticas normalmente y con soltura.

Compare eso con una escena de Spider-Man: Un nuevo universo (2018), cuando el personaje central, Miles, se está preparando para la escuela. Su mamá es puertorriqueña, y ella lo está presionando a darse prisa para salir. Cuando choca con ella en el pasillo, ella se queja (en español) a sí misma porque se manchó. Pero otra vez le anima directamente en inglés «Hurry UP Miles!» Esta autoexpresión en la comodidad de su propio idioma, e inmediatamente en inglés para su hijo, que vive en el mundo de inglés, me parece muy natural.

Siento que alguien entiende a la gente que habla más que una lengua en la vida cotidiana. Me toca más, cuando Miles la llama «Mamá» al salir de la casa y despedirse. Porque siempre me hacía daño cuando mis compañeros me miraban raro cuando llamé a mi papá «Papi» o mi mamá «Mami» y no «mom».

Hace ya tiempo que «Hollywood» y las películas/televisión que vemos nos dan representaciones inadecuadas del plurilingüismo/la experiencia plurilingüe. En su tesina Multilingualism in Movies (2007) Lukas Bleichenbacher describe como, generalmente, las películas mantienen personajes que no hablan inglés con fluidez al nivel L1 como narrativamente negativos, menos importantes y normalmente con trabajos/cualificaciones peores comparados con los que hablan inglés con fluidez (Bleichenbacher 220). Hay excepciones, y más hoy en día que cuando la tesina fue publicada, pero la crónica de las representaciones de plurilingüismo es frustrante. La calidad del diálogo en idiomas aparte del inglés es peor, y se dice/habla menos (Bleichenbacher 221).

El cambio de código informal es muy infrecuente, y casi siempre las escenas multilingües incluyen inglés, como si el inglés fuera una condición base para comunicarse (Bleichenbacher 221). Además, las expectativas de que los personajes que hablan otras lenguas también deberían hablar inglés perfectamente persisten.

Pero ya vemos cambios positivos. Vemos cambios en aceptación popular de otros idiomas y el uso de subtítulos (que ya existía en países sin mayoría angloparlantes), un conocimiento de las experiencias plurilingües desde los perspectivos plurilingües y el uso de lenguas distintas de cuales dominan similarmente al inglés (francés, español) (Bleichenbacher 219). A mi me dan esperanza de un futuro hermoso películas como El abrazo de la serpiente (2015) y Minari (2020).

En el primero, tenemos escenas en las que se habla español, alemán y otros idiomas indígenas. Vemos que los exploradores hablan alemán cuando están frustrados (por ejemplo cuando le roban la brújula) o quieren transmitir amor. La lengua española se usa en contextos de actividades misioneras o capitalistas (fincas de caucho). Y las lenguas indígenas son empleadas para explicar contexto y dolor de los mismos personajes.

Las lenguas coinciden correctamente con el uso natural y el contexto socio. En Minari, veo las diferencias en el plurilingüismo entre edades, como cuando la abuela quiere felicitar al niño pequeño pero dice «Pretty»en vez de «Handsome». Porque no tienen una lengua común, y son de edades diferentes, no pueden superar estas dificultades, pero sino solo vivir con ellas.

Esos ejemplos solo son unos (aún más unos tipos) de los que podríamos encontrar en los años que vienen (acabo de ver Todo a la vez en todas partes, un nuevo ejemplo también, incluso en parte la experiencia de bilingües con burocracia). Con el crecimiento de Netflix, y muchas producciones globales (como El abrazo de la serpiente con sus muchos patrocinadores), creo que vamos a ver mucho más del plurilingüismo.

Referencias

Bleichenbacher, Lukas. Multilingualism in the Movies : Hollywood Characters and Their Language Choices. Francke, 2008.

IGNAS PANERO
Estudiante del Departamento De Español y Portugués de la Universidad de Toronto, Curso SPA-219