En Colombia: ¿Nos van a expropiar la tierra Evita?

“Evita, tu que más o menos tienes idea de eso mijita, cuéntame: es verdad que hay un candidato a la presidencia en Colombia que va a expropiar tierras? Tu sabes yo vivo hace rato fuera del país, pero hace unos años me compré un lotecito que quiero organizar para aprovechar de vez en cuando y dejárselo a los chinos”. .

 

Esta llamada la recibí hace casi cuatro años de una amiga que ha vivido fuera de Colombia por más de veinte. Mi primera reacción fue reir, por lo que pedí excusas. Después le expliqué que tales afirmaciones mentirosas eran parte de la campaña que un partido y candidato hacía en contra de otro. Debo contar, que el candidato que hizo campaña con estas mentiras, ahora “gobierna” como “presidente” de Colombia, y que el candidato de quien dijeron que iba a expropiar tierras, está aspirando de nuevo a la presidencia. Sí; hablo de Gustavo Petro. Pero, quiero contar también el diálogo con mi amiga:

Querida, la expropiación en Colombia existe desde hace años (1936, Ley 200), el Gobierno puede expropiar tierras que no han sido producidas por más de 10 años. Esto existe en la norma colombiana y el gobierno lo puede aplicar cuando quiera. Y hay leyes posteriores que lo ratifican (1961 y 1994).

Pero te aclaro lo que el candidato Petro ha dicho: se ha referido a los latifundios, es decir grandes extensiones de tierras: miles y millones de hectareas concentradas por un latifundista dueño y señor que las guarda como vaca de engorde sin producir nada en ellas y esperando que suban de precio para hacer agronegocios con empresas gigantes. Perdóname pero esto es una canallada -agregué-, porque en el país hay más de 3 millones de campesinos que no son propietarios de un centimetro de tierra, campesinos que están viviendo como empleados de los terratenientes.

Y para precisar, te cuento que la propuesta del candidato Petro es comprarle tierra a los latifundistas, tierra que no estén trabajando para titulársela a las familias campesinas sin tierras. Si te das cuenta ofrece compra, cuando esas tierras podrían expropiarsen si se cumple la Ley. También ha dicho que subirá impuestos a los terrenos que no estén siendo producidos porque no están cumpliendo con la función social y económica. -Me explico- función social es que sean propiedad de familias campesinas sin tierra, y función económica es que sirvan para producir alimentos para las mismas familias y para el país. Esto es lo que el candidato llama democratizar la tierra. Pero sus opositores dicen que democratizar la tierra es populista. Te crees eso? Darle la tierra a campesinos ciudadanos y ciudadanas colombianas sin tierra es populismo, comunismo, socialismo, porque según ellos lo que está bien es dársela con trampa a sus poderosos amigos y aliados.

Democratizar la tierra, titulándola a familias campesinas es la estrategia para aumentar la productividad agrícola del país, reducir la importanción de alimentos y bajar sus precios, además de sacar de la pobreza a más de un millón de familias campesinas. El campesino se volvió empleado de los terratenientes. Te imaginas, comida fresca producida en nuestro campo, por nuestros campesinos y consumida por nuestra misma gente y exportada a países vecinos?

La respuesta de mi amiga fue- “Pero si eso es lo que se están hacienda acá Evita, aumentar la producción para reducir las importanciones, así tenemos acceso a comida fresca, más sana y económica, eso se hace en toda Europa desde hace rato. Yo no lo veo nada malo”.

Yo tampoco le veo nada malo, por el contrario, le veo todo bueno. Y yo sí les aplicaría la ley y les expropiaría la tierra en lugar de comprársela, porqué les vamos a pagar por lo que han acumulado de mala fe?. -fue mi respuesta. –“Tienes razón Evita, pero eso sería muy jodido” -me dijo-.

Yo sé amiga, pero tu sabes esa gente, ricos empresarios y poderosos políticos cómo acumularon todas esas tierras? “No” -me respondió -.

Muy simple, primero abusando de su poder. Ellos conocen bien dónde están y cuáles son las tierras más productivas y ricas del país, empiezan a ocuparlas con unas vaquitas o con una casita, con unos campesinos que contratan como jornaleros para que pongan cercas y después de unos años las piden la titulación porque son tierras baldías, es decir son tierras en las que nadie tiene titulo de propiedad y son titulables a campesinos sin tierra,  según la ley. Ellos con sus amigos en el poder se las ha titulado a través del INCORA, del INCODER y ahora, a través de la Agencia Nacional de Tierras-ANT.

Segundo mi amiga, porque muchas de esas tierras fueron abandonadas por millones de familias que se desplazaron por causa del conflicto armado, tierras abandonadas en zonas estratégicas: llanos orientales, altiplanicie, sabanas costeras, etc. Familias minifundistas que cuando trataron, años despues, de recuperar sus tierras a través de la política de restitución de tierras, se encontraron con que sus parcelas ahora les pertenecen a otros y que muchas de ellas hacen parte de grandes haciendas de poderosos que se hacen llamar poseedores de buena fe. 

«Evita, Evita, explicame eso de la restitucion y de los poseedores esos, por favor» La restitución de tierras es la política de gobierno para garantizar que las personas que por causa del conflicto armado tuvieron que desplazarse o exiliarse dejando sus propiedades abandonadas puedan recuperarlas, porque fueron víctimas y el Estado tiene compromiso constitucional de cuidar «vidas, bienes y honra de los nacionales». Asi que las personas solicitan restitucion de las tierras que abandonaron. Y poseedores de buena fe, son las personas que sin uso de la violencia y sin tener propiedad trabajan y viven en esas tierras sin dueño y las pidieron en titulación, esto ocurre porque hay muchos baldíos -tierras sin registro de propiedad-. Pero tu puedes creer que un terrateniente ganadero-empresario, por ejemplo, pueda decir que nunca se enteró que hubo conflicto armado y que la gente se desplazó en una zona determinada, que inocentemente se encontró 200 predios abandonados que ahora son suyos y le suman mil o más hectáreas?

“No mija nadie se como ese cuento”, -fue su respuesta.“Entonces qué debemos hacer?” -me preguntó-. No comer cuento mija, no tragar entero, poner a funcionar la memoria que de todo esto hemos escuchado y leído, unir hilos, y analizar para no dejarnos usar.

Y le pregunté en retorno: porqué un candidato quiere hacer campaña contra otro usando tanta desinformación, tapando la verdad y desconociendo la Ley, incluso yendo en contra de la restitución? “Porque nos quieren acabar de clavar mija!” -fue su respuesta-. 

 

* 20 años trabajando con víctimas de la violencia, en defensa de derechos territoriales étnicos y de las mujeres rurales en Colombia. Trabajadora Social – U. de La Salle, Col. Postgrado en Ciencias Políticas – CLACSO, Master Economía Social – U de Barcelona. 

EVA RODRÍGUEZ-DÍAZ
Eva Rodríguez-Díaz ha trabajado durante 20 años con víctimas de la violencia, en defensa de derechos territoriales, étnicos, y de las mujeres rurales en Colombia. Trabajadora Social - U. de La Salle, Col. Postgrado en Ciencias Políticas - CLACSO, Master Economía Social - U de Barcelona.