El tobogán de la información: ¿a quién le importa la realidad?

El contraste entre lo que se lee en el principal encabezado del New York Times del viernes 5 de marzo, lo que el gráfico que acompaña ese encabezado nos muestra, y lo que se puede leer ingresando a la nota de la periodista Patricia Cohen The employment report shows an unexpectedly large gain, es un ejemplo magnífico de cómo la prensa espera que nosotros, simples mortales, aceptemos acríticamente la realidad que nos muestra. .

En el encabezado de la nota, como se ve en la imagen, se nos informa que los EEUU han sumado 379.000 empleos en el mes de febrero, y que eso es no sólo un signo positivo (por supuesto lo es), sino que ha sido un alza inesperadamente pronunciada.

Luego se nos dice que eso sucede al tiempo que los diferentes estados van eliminando las restricciones originadas en la pandemia y mientras avanza el proceso de vacunación. En el siguiente párrafo, se aclara que esa recuperación del empleo se da en dos de los sectores que han sido particularmente golpeados por la pandemia. Lo que, por supuesto, le da a ese texto de tan solo 57 palabras, el tono final de optimismo que cualquier lector necesita para iniciar el día satisfecho.

No importa, a eso llegaremos después, lo que nos esté advirtiendo el cuadro estadístico que acompaña el encabezado porque la mayor parte de los lectores dará por sentado que ese tipo de gráfico está allí simplemente para avalar lo que se le acaba de decir. Se trata de elementos casi mágicos que el lector tipo no se detiene a interpretar.

La mayor parte quienes se informan cada mañana con un medio de prensa como el NYT (y se trata de millones de personas en los EEUU y en el mundo entero), leerá sólo el encabezado de esa nota. Hay muchísimas otras notas en un portal como ese, hay otros portales interesantísimos, están las redes en las que también nos podemos ¿informar?… y además está la vida. Hay que trabajar, llevar a los niños a la escuela, comer, mirar alguna serie y después dormir.

Con esas 57 palabras, entonces, se ha construido una realidad que para muchísma gente, ocupada en su vida diaria y con poco tiempo o pocas ganas como para hacerse preguntas, será la realidad.

La decepcionante aventura de mirar

Si analizamos el gráfico, es decir si nos dedicamos a mirar lo que se supone que pasaremos por alto, veremos que el alza en los empleos experimentada en febrero en los EEUU (que en el encabezado se califica como “an unexpectedly large jump”) está entre las 3 menores desde abril de 2020.

Veremos además que con los 379.000 nuevos empleos se logra apenas recuperar el nivel de actividad al que ya se había llegado en noviembre. Y que desde ese mes hay un virtual estancamiento, con una tendencia al alza demasiado débil como para ser significativa (o como para merecer un titular tan entusiasta en el diario de mayor circulación global).

Veremos, por otra parte, que de los más de 20.000.000 de empleos perdidos en EEUU desde el inicio de la pandemia, todavía será necesario que se recuperen 10.000.000 para que ese país alcance el nivel de actividad previo a la pandemia.

Y comprobaremos, sobre todo, lo que a nuestro juicio es lo más decepcionante: los editorialistas, por lo general, no esperan que los lectores se tomen el tiempo de analizar si lo que reciben como información es un reflejo fiel de la realidad, o si lo que nos dan como noticia es la construcción de una realidad paralela.

En este caso, podríamos decir que la realidad “real” es la que surge del análisis del gráfico, mientras que la realidad “construida” es la que nos llega desde el título y los dos párrafos del encabezado.

En el interior de la nota (para quienes hayan hecho click) esas dos realidades cohabitan como lo hacen muchas parejas: en conflicto.

La cohabitación de dos realidades en conflicto

Es interesante tomarse el tiempo de leer la nota completa porque en ella se pueden percibir los matices con los que ha trabajado la periodista en su esfuerzo por crear una realidad “inesperadamente positiva” a través de datos ciertos pero que no necesariamente pueden interpretarse de ese modo.

En el título (y recordemos que los títulos de una nota periodística corren a cargo de los editores y no de los periodistas) volvemos al optimismo decidido del encabezado:

The employment report shows an unexpectedly large improvement in job gains.

Pero a medida que leemos el contenido vamos percibiendo de qué modo, sin falsear ninguno de los datos, se logra mostrar un salto donde hay en realidad un estancamiento, o moderar y aún negar lo que se ha dicho antes.

Uno de los ejemplos de lo primero es el modo en que se destaca la recuperación del empleo experimentada en febrero, no como menor a todas los registradas desde abril hasta noviembre, sino como superior ¡a la de enero! (la menor de todo el ciclo si exceptuamos la de diciembre, que fue negativa).

“The pace of hiring in February was an unexpectedly large improvement over the gains made in January”.

Varios ejemplos de lo segundo los tenemos en los párrafos en donde la sinceridad aflora a través de una afirmación positiva que es inmeditamente seguida por un but que la desmiente o la relativiza.

Analysts have offered increasingly optimistic forecasts for growth later in the year. But millions of workers are still relying on unemployment benefits and other government assistance, and first-time jobless claims rose last week.

“The unemployment rate in February was 6.2 percent, down from the previous month’s rate of 6.3 percent. But as the Federal Reserve and top administration officials have emphasized, that number understates the extent of the damage.

Most of the February gains came in the leisure and hospitality industries, including restaurant and bars, which have been particularly hard hit by the pandemic. But losses in employment by state and local governments pared the overall increase.

More than four million people have quit the labor force in the last year, including those sidelined because of child care and other family responsibilities or health concerns. (But) They are not included in the official jobless count.”

Patrica Cohen, la autora de la nota, cumplió razonablemente bien su tarea. Trabajó con datos que seguramente son ciertos y redactó una nota que intenta trasmitir la sensación de que la economía de los EEUU está en un camino de recuperación y eso quizás también sea cierto.

Tuvo la honestidad de adjuntar un gráfico que nos muestra que esa recuperación aún es sumamente débil y se ocupó de advertirnos, a continuación de cada una de sus afirmaciones, que los mismos datos se pueden interpretar de otra manera. Que en una nota periodística de 9 párrafos, 4 tengan esa estructura de afirmación/negación, es más que sugerente.

Y ahí está precisamente nuestro desafío cuando nos encontramos con un encabezado como el del NYT: no deslizarnos por el tobogán de la información.

  1. Leer con espíritu crítico.
  2. Recordar que los/las periodistas, por regla general, son más honestos y nos dan mejor información que la que nos aportan los titulares y los encabezados de sus propias notas.
  3. Desconfiar del increíble poder manipulador de expresiones como “unexpectedly large jump” u otras simialres. (¿Recuerdan a Trump?)
  4. Mirar con atención lo que nos dicen los gráficos, porque en esas líneas aparentemente abstractas que se extienden entre dos ejes, están las personas de verdad, sus vidas, sus deseos, sus dificultades, y su futuro.

A continuación, la nota completa:

 

The employment report shows an unexpectedly large gain.

Hiring picked up last month as states lifted restrictions and stepped up vaccination efforts, with the government reporting on Friday that the American economy added 379,000 jobs last month.

The pace of hiring in February was an unexpectedly large improvement over the gains made in January. It was also the strongest showing since October.

But there are still about 9.5 million fewer jobs today than a year ago. Congress is considering a $1.9 trillion package of pandemic relief intended to carry struggling households and businesses through the coming months.

Analysts have offered increasingly optimistic forecasts for growth later in the year. But millions of workers are still relying on unemployment benefits and other government assistance, and first-time jobless claims rose last week

The unemployment rate in February was 6.2 percent, down from the previous month’s rate of 6.3 percent. But as the Federal Reserve and top administration officials have emphasized, that number understates the extent of the damage.

Most of the February gains came in the leisure and hospitality industries, including restaurant and bars, which have been particularly hard hit by the pandemic. But losses in employment by state and local governments pared the overall increase.

More than four million people have quit the labor force in the last year, including those sidelined because of child care and other family responsibilities or health concerns. They are not included in the official jobless count.

“We’re still in a pandemic economy,” said Julia Coronado, founder of MacroPolicy Perspectives and a former Federal Reserve economist. “Millions of people are looking for work and willing to work, but they are constrained from working.”

Recruiting sites have had an increase in job postings in recent weeks. Tom Gimbel, chief executive of LaSalle Network, a Chicago staffing firm, said the employers he speaks to are “absolutely ready to hire.”

— Patricia Cohen