La adquisición de varios idiomas durante la infancia y el mantenimiento de los idiomas al crecer

La mayoría de la gente conoce las ventajas del plurilingüismo, pero pocos piensan en cómo se adquieren y mantienen varios idiomas desde la infancia hasta la vida adulta. Yo crecí en una casa donde se habla el español y el ruso, y sé que es difícil mantener el dominio de las lenguas maternas, especialmente cuando son minoritarias en la comunidad de residencia. .

Voy a discutir estrategias posibles para el aprendizaje y el mantenimiento de los idiomas, y voy a apoyarlas con mis propias experiencias. Voy a usar el ejemplo de
familias que no hablan el inglés en casa y viven en una comunidad donde el inglés es la lengua principal.

La primera estrategia es la de maximizar la exposición a los idiomas que se van a hablar en casa desde una edad muy temprana, y de limitar el uso del inglés. Para esto, el niño tiene que escuchar los idiomas lo más posible (1).

En muchas casas bilingües, la familia establece qué idioma se habla con cada padre.
Aunque no hay evidencia de que esto ayude a los niños a mantener los idiomas separados, ayuda a exponer los idiomas en cantidades más parejas, para que no se favorezca uno sobre el otro (2).

En mi caso, hablo español con mi madre y ruso con mi padre. Para expandir mi vocabulario, me leían libros, veía películas y series en español y en ruso, nunca en inglés.

Poner a los niños en contacto con otros hablantes de esos idiomas es una manera excelente para aumentar la exposición. Como no tengo familia en Canadá,
mis papás se hicieron amigos de varias familias de México, y así pude jugar y crecer con niños de mi edad hablando español. El nivel en el que se usen estas estrategias depende del contexto de la familia y la comunidad. Mis papás nunca me hablaron ni una palabra en inglés porque estaban seguros de que lo aprendería fuera de casa.

La segunda estrategia es la de involucrar a los niños en programas de escuela y clases en sus idiomas maternos. Creo que es importante que los niños escuchen a otras personas hablando sus lenguas maternas en un contexto fuera de casa, y que aprendan el idioma de manera más formal.

En ciudades grandes, existen muchas escuelas de idiomas que dan clases los fines de semana. Desde los cinco años asistí a una escuela rusa, que daba clases de literatura, gramática, historia y matemática, todo enseñado en ruso.

Mi mamá también me enseñaba a escribir y leer en español en casa. También es útil tomar clases no académicas con instructores que hablan el idioma, para expandir el vocabulario. Por ejemplo, yo tomé clases de piano durante diez años con una profesora que solo hablaba ruso.

La última estrategia que voy a compartir se trata de seguir exponiendo los niños a sus idiomas cuando crecen y van aprendiendo el inglés. Cuando empiezan a asistir a la escuela en otro idioma y hacer amigos que no hablan sus lenguas maternas, muchos niños empiezan a olvidarse de los idiomas que hablan en casa. Seguir limitando el uso del inglés y evitar mezclar el inglés con otros idiomas es una manera de evitar esto.

Para los papás, es importante tener paciencia con los niños cuando no puedan acordarse de una palabra en su idioma y ayudarles a aprender el vocabulario que no saben. El mantenimiento de la lengua también depende mucho del niño, cuando pasa cada vez menos tiempo en casa, empieza a sentirse más cómodo hablando el idioma que usa en la escuela y con sus amigos. Algunas maneras de seguir practicando los idiomas incluyen escuchar música, leer libros, y ver series en esos idiomas.

Las tres estrategias de las que he hablado son usadas por muchas familias, incluyendo la mía. La manera en la que se utilizan estas estrategias depende del contexto de la familia y de la comunidad en la que viven. Gracias a estas estrategias, hablo español, ruso, francés e inglés con fluidez.

Lo que más me motiva a seguir practicando mis idiomas, son los momentos en los que me doy cuenta de las ventajas que me dan. Me he podido comunicar mejor en mis trabajos, hablar con toda mi familia, y conocer a más amigos.

 

Referencias

1. Byers-Heinlein K, Lew-Williams C. (2013). Bilingualism in the Early Years: What the Science Says. Learn Landsc., 7(1): 95-112
2. Genesee F. (2007). A Short Guide to Raising Children Bilingually. Multilingual Living Magazine, Jan/Feb 2007.

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